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La sala de maduración
Una vez
trasegado a las barricas de roble, sigue fermentando por la actuación de los
famosos microorganismos del Valle del Senne y, con el tiempo, se convertirá
definitivamente en Lambic. Al cabo de 6 meses, el lambic se considera "joven” y
al cabo de dos años se habla de "viejo” lambic. Es entonces cuando el maestro
cervecero demuestra todo su arte. Cuenta con varias recetas. Por ejemplo, puede
mezclar sabiamente este joven lambic con un poco de Lambic viejo y crear una
Gueuze. Si añade azúcar obtendrá una Faro. Pero también puede crear una Kriek
tras haber añadido al joven lambic cerezas y haberlas dejado macerar durante 6
a 10 meses.
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